Como dije unos cuantos posts atrás, considero que la vida está compuesta por fases, las cuales se traslapan y entremezclan.
Ayer se acabó una fase más de mi vida. Una fase con un principio y un fin muy marcados. Estoy seguro que voy a extrañarla y que no se va a repetir, al menos no de la misma forma.
Termino una fase como receptor, para iniciar en poco tiempo una nueva travesía como transmisor. Muy pronto me tocará a mí enseñar lo que he aprendido en estos últimos siete años: compartir las experiencias, contar las anécdotas y transmitir el conocimiento, todo esto a mi propia manera. Site años en un ken, siete años en un nido.
Mi forma de pensar y ver las cosas está fuertemente influenciada por esos siete años, si hubiera vivido cada uno de esos sábados de una forma distinta definitivamente hoy sería otra persona. No siempre estuve de acuerdo con lo que me decían y más de una vez ni siquiera dejé que me dijeran las cosas, pero eso también va haciendo que uno cambie y aprenda.
Alguien me dijo ayer, en palabras ligeramente distintas, "esta fue su última vez recibiendo, pero uno ni se da cuenta y ya es la última dando..." Si los planes se mantienen y las cuentas salen bien, me quedan por lo menos cuatro años más. Esta vez, desde una posición diferente.
Espero poder aprovechar esta nueva fase, porque siento que de los siete años que invertí en la fase pasada, no aproveche ni la mitad de lo que pude haberlo hecho. Solo queda pedir perdón por todo lo que faltó (en fin, fue casi todo por culpa nuestra no?) y decir gracias por todo lo que no.
Ayer se acabó una fase más de mi vida. Una fase con un principio y un fin muy marcados. Estoy seguro que voy a extrañarla y que no se va a repetir, al menos no de la misma forma.
Termino una fase como receptor, para iniciar en poco tiempo una nueva travesía como transmisor. Muy pronto me tocará a mí enseñar lo que he aprendido en estos últimos siete años: compartir las experiencias, contar las anécdotas y transmitir el conocimiento, todo esto a mi propia manera. Site años en un ken, siete años en un nido.
Mi forma de pensar y ver las cosas está fuertemente influenciada por esos siete años, si hubiera vivido cada uno de esos sábados de una forma distinta definitivamente hoy sería otra persona. No siempre estuve de acuerdo con lo que me decían y más de una vez ni siquiera dejé que me dijeran las cosas, pero eso también va haciendo que uno cambie y aprenda.
Alguien me dijo ayer, en palabras ligeramente distintas, "esta fue su última vez recibiendo, pero uno ni se da cuenta y ya es la última dando..." Si los planes se mantienen y las cuentas salen bien, me quedan por lo menos cuatro años más. Esta vez, desde una posición diferente.
Espero poder aprovechar esta nueva fase, porque siento que de los siete años que invertí en la fase pasada, no aproveche ni la mitad de lo que pude haberlo hecho. Solo queda pedir perdón por todo lo que faltó (en fin, fue casi todo por culpa nuestra no?) y decir gracias por todo lo que no.







