Se acaba el año y no nos queda de otra que dar los saludos del caso a todos. Feliz año, happy new year, shaná tová, lo que sea; el punto es que deseamos que en la próxima vuelta al sol las cosas salgan bien. Mientras en Israel se están dando duro, nosotros acá comiendo felices y esperando que pasen los últimos ratos del año, inclusive ese segundo número 61 que hace al 2008 especial.
Mucha gente usa este día de pretexto para intentar cambiar algo en su vida, unos hacen dieta, otros se meten al gimnasio. ¿No podemos hacer esas cosas cualquier otro día del año, porque esperarnos al 31? ¿Qué lo diferencia del primero? Pasar de un ocho a un nueve, una que otra confusión cuando uno escribe una fecha, pero en fin, las cosas no cambian. Al menos no de un día para otro. Yo todavía no sé que quiero cambiar, si es que voy a cambiar algo.
Ojalá que los cambios que decidamos hacer valgan la pena.
Feliz año nuevo, ya es 2009, ¿Quién diría?
Mucha gente usa este día de pretexto para intentar cambiar algo en su vida, unos hacen dieta, otros se meten al gimnasio. ¿No podemos hacer esas cosas cualquier otro día del año, porque esperarnos al 31? ¿Qué lo diferencia del primero? Pasar de un ocho a un nueve, una que otra confusión cuando uno escribe una fecha, pero en fin, las cosas no cambian. Al menos no de un día para otro. Yo todavía no sé que quiero cambiar, si es que voy a cambiar algo.
Ojalá que los cambios que decidamos hacer valgan la pena.
Feliz año nuevo, ya es 2009, ¿Quién diría?








